Artículos
El Origen Espiritual de las Enfermedades
Suicidio
La Donación de Órganos
El Origen Espiritual de las Enfermedades
La enfermedad no es una causa, es una consecuencia procedente de las energías negativas que circulan por nuestro organismo espiritual y material. El
control de las energías es hecho a través de los pensamientos y de los
sentimientos, así que, poseemos energías que nos causan enfermedades
porque somos indisciplinados mental e emocionalmente. En
el libro “En los Dominios de la Mediumnidad”, André Luiz explica que
“así como el cuerpo físico puede ingerir alimentos venenosos que le
intoxican los tejidos, también el organismo periespiritual absorbe
elementos que le degradan, con reflejos sobre las células materiales.”
Tipos de enfermedades
Podemos
clasificar las enfermedades en 3 tipos: físicas, espirituales y
atraídas o simbióticas. Las enfermedades físicas son disturbios
provocados por algún accidente, exceso de esfuerzo o alimentación
exagerada, entre otros, que provocan que uno o más órganos no
trabajaren como deberían, creando una indisposición orgánica.
Las
enfermedades espirituales son aquellas procedentes de nuestras
vibraciones. La acumulación de energía nociva en nuestro periespíritu
genera una auto-intoxicación fluídica. Cuando estas energías bajan para
el organismo físico, crean un campo energético propicio para la
instalación de enfermedades que afectan todos los órganos vitales, como
corazón, hígado, pulmones, estómago, etc., atrayendo un camino de
sufrimiento.
Las energías nocivas
que provocan las enfermedades espirituales pueden tener su origen de
reencarnaciones anteriores, que se mantuvieron en el periespíritu
enfermo y mientras no son drenadas. En cada reencarnación, ya al nacer
o hasta en la vida intrauterina misma, podemos traer los efectos de las
energías nocivas presentes en nuestro periespíritu, que se agravan en
la medida que acumulamos más energía negativa en la reencarnación
actual. Mientras persistan las energías nocivas en el periespíritu la
curación no se completará.
Las
enfermedades atraídas o simbióticas son aquellas que llegan por medio
de una sintonía con fluidos negativos. Lo que una criatura colérica,
vibrando siempre maldades y pestilencia, puede atraer es justamente
cosas malas.
Esa atracción genera
una simbiosis energética en las personas que, por las vías fluídicas,
causan en ellas la percepción de que la enfermedad está en su
organismo, pero en realidad lo está en el espíritu imantado
energéticamente a ellas, provocándoles la sensación de que la
enfermedad está en ellas. Pasan a sentir todos los síntomas que el
espíritu siente. La persona va al medico y él nada encuentra.
André
Luiz afirma que “si la mente encarnada no consigue aún disciplinar y
dominar sus emociones y alimenta pasiones (odio, envidia, ideas de
venganza), ella entrará en sintonía con los hermanos del plano
espiritual que emitirán fluidos maléficos para impregnar el
periespíritu del encarnado, intoxicándolo con esas emisiones mentales y
pudiendo llevarlo a la enfermedad.
Vivimos
hoy en una sociedad de profunda inversión de valores. El valor del ser
humano reside en tener, hacer y parecer, en detrimento del Ser. Esa
inversión de valores está generando una crisis existencial jamás vista
en otros tiempos. Debido a esa fragmentación del ser humano, éste se ha
vuelto un “Tener Humano”.
Para
la sociedad atormentada en la cual vivimos, los valores materiales
vienen en primer lugar. Esa búsqueda por una vida puramente
materialista ha producido lo que la medicina y la psicología moderna
denominan las enfermedades del sentido: depresión, suicidio,
alcoholismo, abuso de las drogas, enfermedades degenerativas, etc. Son
pedidos de auxilio de una sociedad atormentada, carente de
valores espirituales propios de la criatura humana.
Artículo tomado de la Revista Electrónica Cristiana Espiritual del 02/12/2008
Suicidio
Entienda cuáles son las causas y consecuencias del suicidio, de acuerdo con la Doctrina Espírita.
Hablar
de los suicidas nos hace pensar en el trabajo de renovación espiritual
que está al alcance y en la obligación de todos nosotros.
Ayudar
al prójimo, principalmente cuando vemos a nuestros hermanos aproximarse
a una situación desgastante, desigual y potencialmente suicida, ¡es
nuestra obligación! Aunque no debemos resultar inconvenientes para esa
persona, no debemos tampoco dejar de hablar del dolor del prójimo y del
que vemos.
El suicida es, antes de todo, un solitario. Descubrir una forma de acercarnos a esa criatura
puede ser útil y benévolo, en un ejercicio de caridad a favor del
prójimo. Debemos utilizar los recursos al alcance de nuestras manos
para auxiliar al suicida o al potencial suicida, pues esto será una
buena actitud para la que, seguramente, nuestros guías espirituales nos
ayudaran.
En cuanto al suicidio propiamente dicho, debemos luchar contra todas las formas de depresión, fuga y falta de fe.
Por
considerarla de utilidad para nuestro tema, se agrega una entrevista
con el expositor espírita Altivo Pamphiro (AP), publicada recientemente.
Pregunta: ¿El suicida debe ser considerado como un valiente o un cobarde?
Respuesta AP: Todos los espíritus de bien, informan que el suicida es antes de todo,
un egoísta, que piensa solamente en sus dolores, ignorando los dolores
que irán a causar en sus seres queridos.
No se puede generalizar y llamarlos de valientes o cobardes, porque, en realidad, ante todo,
ellos están preocupados con sus propias ideas. Hay los casos de locura,
en los cuales el suicida, en un estado de demencia, no puede evaluar el
criminen que está cometiendo.
Es atribuido al espirito de Emmanuel la información de que Getúlio Vargas, ex -presidente
de Brasil, al quitar su vida, no fue considerado un suicida, una vez
que evitó una guerra civil con su muerte. De este modo, vemos que la
Ley de Dios previene consideraciones que no siempre están a nuestro
alcance.
Pregunta: ¿Cuáles son los factores espirituales que pueden llevar a una persona a desear no vivir más?
Respuesta AP: Principalmente la sociedad. El espíritu, cuando no tiene más motivos
para luchar, puede desesperarse y entrar en una depresión que lo lleva
a pensar en el suicidio. Hace como 10 años, en Suecia, hubo una
investigación entre médicos y paramédicos al respecto de que se alguno
de ellos tuvieran el deseo de suicidarse algún día.
La
información fue sorprendente, los médicos y paramédicos que
habitualmente se dirigían a países pobres, ofreciendo sus servicios
durante sus vacaciones, jamás pensaron en el suicidio. El trabajo es
realmente un gran antídoto para la actitud suicida.
Pregunta:
¿Adónde van realmente los espíritus de los suicidas? ¿Hay alguna regla
general para quien comete este acto o los motivos que lo llevan a
cometerlos pueden aminorar esa pena, si así la podemos llamar?
Respuesta AP: La
médium Yvonne Pereira, en su libro Memorias de un Suicida, habla del
“Valle de los Suicidas”. Sin embargo, tenemos noticia de otros suicidas
que no fueron para dicho Valle porque no constituían un peligro para
los encarnados.
Según
la médium, van para el “Valle de los suicidas” aquellos espíritus
capaces de influenciar a los encarnados. Ellos, entonces, son
segregados para que no puedan influir en los hombres.
Pregunta: ¿Es posible saber cuánto tiempo el espíritu de un suicida queda vagando por las regiones umbralinas?
Respuesta AP: No hay previsión para ese tiempo. Dicen los espíritus conductores que
el espíritu queda vagando mientras no consigue armonizar su mente y
entender el apoyo que está siendo ofrecido a él. Por lo tanto, esto
varía de espíritu a espíritu.
Pregunta:
¿Será que todos nosotros, en algunos instantes, somos suicidas, si así
podemos definir tal nomenclatura, cuando estamos en algún estado
negativo, como fastidiados, deprimidos, aflictos, inseguros,
avergonzados, enojados, etc., y actuamos contra la ley?
Respuesta AP: Digamos que el suicida es aquél que, además de no conseguir superar
esos estados mórbidos, procura huir de las realidades del mundo en que
vive. Podemos también, como usted esta hablando, ser considerado como
suicidas en potencial todas las veces que entramos en ese estado de
morbidez psíquica. De alguna forma, somos suicidas cuando desgastamos
innecesariamente el cuerpo o desistimos de vivir.
Pregunta:
Cuando algunas sectas fanáticas llevan a sus seguidores a suicidios
colectivos, ¿quién tendrá más grande parte de la culpa? ¿Si alguien lo
obliga a matarse, como el aventarse de un lugar, la víctima es culpada?
Respuesta AP: Cuando los seguidores de una secta se suicidan, ellos no tienen culpa
por el acto, pero sí por haberse dejado envolver por las órdenes
absurdas que le fueron dadas. La culpa del suicidio propiamente dicha
será para los directores que los indujeron.
En cuanto a los que son obligados a matarse, éstos no se suicidan, son asesinados.
Pregunta: ¿Pero
al certificar que los seguidores de determinadas religiones o sectas,
cuando se suicidan, no tienen culpa, no se está sacando de ellos el
libre albedrío en detrimento de la fe ciega?
Respuesta AP: Cuando
personas abdican de pensar y se dejan conducir por la determinación de
otros, realmente están equivocados, pero debemos tomar en cuenta a
aquellos que no son capaces de discernir. En este caso, el libre
albedrío de ellos está realmente perjudicado
Pregunta:
Grandes personajes bíblicos poseían tanto amor por sus pueblos que
colocaron su propia vida a disposición, en cambio de la libertad de los
otros. ¿Ese sentimiento “suicida” es antes una virtud y no un error,
cierto? Como dice Martin Luther King, “aquél que no tiene una causa por
la cual se disponga a morir por ella, no merece la vida que tiene”.
¿Cual es su opinión al respecto de ese tipo de “intención suicida”?
Respuesta AP: Ninguno de esos líderes, en verdad, tenía esa “intención suicida”.
Ellos tenían el valor de que podrían llegar hasta el hecho de saber que
sus vidas estarían en riesgo, todas las veces que hablaran sus verdades.
Los
líderes religiosos enfrentan principalmente el desorden moral y
aquellos que se complacen en ella. Luther King enfrentó a toda una
clase social por la defensa de los negros. Estos hombres, poderosos en
sí mismos, sabían que agredirían el status-quo vigente y, seguramente,
la sociedad agredida respondería con su lenguaje de violencia. Tengo
seguridad de que estos hombres, al enfrentarse a esta sociedad, sabían
que su respuesta seria la violencia. Por eso digo que, en verdad, ellos
tenían el valor de la fe.
Pregunta:
¿Si una persona toma y es atropellada o choca el carro, ella cometió un
suicidio? Por lo que hace al suicidio lento por desgaste innecesario
del propio cuerpo, ¿hay diferencia entre los que lo hacen con alcohol,
drogas, fumar, comidas excesivamente grasosas o lo mismo con un simple
refresco?
Respuesta AP: El hecho de que las personas ignoren que el alcohol e el tabaco pueden
llevar a la muerte no las exime del sufrimiento oriundo de esos agentes
químicos. El suicidio, en ese caso, sería
indirecto, pero no por eso deja de ser un desgaste innecesario e
inoportuno, que tarde o temprano resultará en un sufrimiento para los
que abusan así de su cuerpo.
Todo
en la vida depende de la intención. Si usted también usa el exceso de
grasa pensando que eso no le hará mal, usted estará menos comprometido,
pero ni por eso dejará de sufrir los efectos de sus
actos. Cuanto al que sufre un desastre y muere en consecuencia de
bebida o del toxico, él sufrirá por ver que cortó el hilo de su vida
antes de la hora. No será un suicida clásico, pero sí será un suicida
indirecto, que seguramente tendrá de dar cuentas de este acto.
Pregunta:
El caso de personas que participan de deportes peligrosos y terminan
por desencarnar, como fui el caso de Ayrton Senna (piloto de autos que
murió en un accidente en una carrera) ¿sería suicidio? ¿Qué culpa tiene
quien participa de deportes como el alpinismo, paracaidismo,
automovilismo etc?
Respuesta AP: Los espíritus que tienen conocimiento de las limitaciones a que están
sujetos y, pese a ello, obligan a su cuerpo a participar de esas
actividades, son llamados de suicidas en potencia. Cuando ocurre la
desencarnación de uno de ellos, el espíritu será castigado por el hecho
de haber actuado conscientemente contra la seguridad de su cuerpo.
Pregunta:
¿Qué tipo de culpa tendría alguien que matara por no tener su amor
correspondido? ¿Y cuál sería el de aquella que no le correspondió?
Respuesta AP: Quien se mata por amor, según la médium Yvonne Pereira, tiene en su
beneficio el sentimiento con que actuó. No fue una fuga propiamente
dicha, pero sí una falta de resistencia moral. La persona que no
correspondió al amor nada tiene que ver con la muerte del otro, si no
estimuló un amor que jamás sería correspondido.
Pregunta:
Con respecto a los problemas de nuestra sociedad contemporánea, ¿qué se
puede decir del suicidio de jóvenes usuarios de drogas?
Respuesta AP:
Que éstos anticipan sus partidas para el mundo espiritual y las
informaciones que se reciben al respecto del estado de ellos son las
más tristes. En la verdad, son suicidas.
Pregunta:
¿Hoy en día, frente a los riesgos de contraer sida, tener relaciones
sexuales sin el uso de preservativos puede ser considerado como actitud
potencialmente suicida?
Respuesta AP: Puede
sí, si fuese el caso de que se busque a un compañero o compañera y
usted vea en él solamente el placer, sin darse cuenta los perjuicios
que pueda acarrear tal relación.
Pregunta:
¿Se puede hacer alguna cosa para auxiliar a los suicidas o no se les
puede ayudar de ninguna forma? ¿Habrá esperanza para los espíritus
suicidas y sus familiares?
Respuesta AP: Sabemos que la oración es de gran auxilio para los suicidas, pues
cuando oramos por alguien, usamos nuestra buena voluntad, nuestro
sentimiento de comprensión para con el prójimo. Todas las veces que
pensamos con tranquilidad en favor de una persona, estaremos sugiriendo
que alguien piensa en ella con cariño, con estimulo y buena voluntad.
Otra forma de auxiliar es vibrar para que ella se encuentre bien,
sugiriendo pensamientos de estimulo y de paz.
Nota: entrevista realizada por el Canal IRC-Espiritismo de Brasil y publicado en la Revista Cristiana de Espiritismo, edición 14.
Altivo
Pamphiro es el fundador del Centro Espírita León Denis (CELD) en Río de
Janeiro. Nació el 24 de marzo de 1938 y desencarnó el 17 de febrero del
2006.
La Donación de Órganos
Cada
persona tiene el derecho de escoger entre la donación o no de los
órganos. ¿Pero qué ocurre energéticamente después de la muerte y con
los transplantes de los órganos? Por
el contrario, algunos espiritas son contrarios a la idea de donación de
órganos. Algunos de los argumentos usados son que el espíritu, después
de la muerte, puede sufrir el retiro de los órganos de su cadáver. Eso,
en mi opinión, demuestra un conocimiento apenas parcial de la doctrina
espirita. Veamos algunos puntos:
¿Cómo ocurre el proceso del desencarne?
Después
de la muerte física, los lazos energéticos que unían el espíritu al
cuerpo material van deshaciéndose gradualmente.Sin embargo, aunque
gradual, una vez iniciado el proceso del desencarne es imposible para
el espíritu volver a “reencarnar” en el mismo cuerpo. Esto ocurre
también con la muerte cerebral. Entonces, los órganos del cuerpo ya no
sirven para nada.
Exacto,
porque entrarán en proceso de descomposición e irán a alimentar
microorganismos y gusanos, o bien pueden ser cremados. Por otro lado,
en una actitud de caridad, podemos autorizar el transplante para que
sirva de instrumento a otro cuerpo físico, mejorando la calidad de vida
de otra persona.
Si
este transplante es del merecimiento de la persona necesitada
(basándose en la Ley de la Acción y la Reacción) habrá una asimilación
energética alrededor del órgano recibido y el transplante será todo un
éxito.
Pero, ¿el espíritu desencarnado sufrirá por ello?
Tal
vez, pero esto va a depender del apego material que ese espíritu tenga
con el cuerpo físico. De esta manera, el sufrimiento no será nada más
que una impresión o, tal vez, una repercusión energética. Generalmente no pasa de un sufrimiento moral, pero cada caso es diferente.
Entonces, ¿sería bueno evitar la donación?
Pero
¿por qué evitar este acto de caridad? Jesús dice que el amor cubre una
multitud de pecados. El respeto y la gratitud que el donador recibirá
por el acto servirá como un bálsamo de energías amorosas. Sin contar
que existen espíritus que quedan detrás de la persona, brindando apoyo
durante el proceso.
Para
finalizar, es importante dejar claro que la doctrina espirita no dicta
reglas de comportamiento, pero ofrece directrices para la vida. Cabe a cada uno decidir lo que debe hacer.
Escrito por Víctor Rebelo
|